El fotógrafo Alejandro Ojeda Carbajal era jefe de fotografía en el IMSS (Instituto de la Salud Pública en México), pero principalmente su negocio y oficio era ser estilista de mascotas en zonas residenciales, sus clientes eran personas muy adineradas, ahi conoció a los dueños del periódico «El Heraldo De México» (el original), con los cuales entabló una amistad y siempre les pedía le dieran chance de cubrir eventos.

Esto le cambió la vida para siempre en 1986, cuando el periódico acreditó a todos sus fotógrafos, incluyéndolo a él y hasta a los laboratoristas del departamento de Fotografía para cubrir el Mundial de Futbol Mexico ’86.

El 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca se disputaba los cuartos de final con el juego Argentina vs Inglaterra y fueron varios los fotógrafos del Heraldo que cubrieron aquel partido, los cuales tenían que regresar rápidamente al periódico a revelar el material.

Cada fotógrafo escogía primero su material, y mientras sobre la mesa de luz estaban checando los rollos de diapositiva Ektachrome 400, se cuenta que Ojeda había desechado la foto de «La Mano de Dios”, pues le había dado prioridad a las fotos del festejo de Maradona de aquel gol.

El primero en darse cuenta de la foto fue su compañero el fotógrafo Ricardo Hernández «La Chata» (fotógrafo todavía en activo), pues ni siquiera su propio autor había notado la fantástica foto que había tomado. La foto fue impresa en primera plana al día siguiente.

Aunque no había internet la foto inmediatamente le dio la vuelta al mundo y vinieron de todas partes a entrevistar a Alejandro Ojeda, sobre todo diarios argentinos, ingleses, etc. Incluso integrantes de La Asociación del Fútbol Inglés (The Football Association) fueron a pedir reproducciones de la foto de Ojeda para sus reclamos vs la FIFA.

Ojeda se había convertido ya en leyenda, fue premio Nacional de Periodismo en 1986.

El destino de la diapositiva original Ektachrome 400 solo lo sabe Ojeda. Fue reproducida varias veces, y las versiones cuentan que uno de los directivos se quedó con la diapositiva, otros que se la regaló al jefe de deportes de ese entonces Raúl Sánchez Hidalgo.

La foto de «La Mano De Dios» le abrió muchas puertas a Ojeda, quién viajó a Mundiales de Fútbol y Olimpiadas, y luego fue jefe de fotografía de la Cámara de Diputados del Congreso Mexicano.

Tomado del perfil de la fotógrafa Rosalía Camachor, compartido desde el grupo «Querétaro análogo”.