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Durante un concierto en Seattle, Madonna, la famosa ícono del pop de 65 años, se encontró en una situación incómoda al caerse de una silla en el escenario mientras interpretava su éxito «Open Your Heart». En un video que capturó el incidente, uno de los bailarines que la acompañaban intentó mover la silla pero resbaló, provocando que tanto Madonna como el bailarín cayeran al suelo. A pesar del percance, Madonna lo tomó con humor y se levantó de la silla con una sonrisa. Sin embargo, al intentar continuar la actuación, pareció desorientada, sentándose en la dirección incorrecta y olvidando momentáneamente la letra antes de reconocer el error y seguir adelante.

Rápidamente, otro bailarín le proporcionó a Madonna una silla de reemplazo y el espectáculo recuperó su ritmo. Este incidente no fue el primero durante el «The Celebration Tour» de Madonna, que comenzó en octubre. En un percance anterior en diciembre en Washington, D.C., uno de sus bailarines cayó mientras realizaba un baile en el regazo de Santa Claus, lo que llevó a Madonna a asistir a Santa y reanudar la actuación sin problemas.

Además, durante una parada en el Barclays Center el mismo mes, Madonna compartió una anécdota personal con el público, revelando que había estado en coma inducido médicamente durante el verano debido a una infección grave. Expresó gratitud por su recuperación y por el apoyo de sus hijos y amigos durante su problema de salud.

La alerta de salud de Madonna fue anunciada por primera vez por su manager, Guy Oseary, quien aseguró a los fanáticos que se esperaba una recuperación completa. A pesar de estos contratiempos, Madonna permaneció comprometida con sus seguidores y continuó su gira, demostrando su resistencia y dedicación a su arte incluso ante la adversidad.

Por Wachingon